Abusos sexuales a menores (II)

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Abusos sexuales a menores (II)

Continuamos en nuestro Blog con el complejo tema de los abusos sexuales a menores. El post anterior lo dedicamos a resumir los datos estadísticos sobre delitos sexuales en España, así como a establecer las características de las conductas abusivas sexuales a menores y a definir los rasgos del perfil típico del abusador sexual de menores.
En el presente post nos centramos en las víctimas del abuso sexual infantil, en los signos que manifiestan los menores víctimas de estos abusos. También ofrecemos algunos consejos para prevenir el abuso sexual infantil y para actuar correctamente ante cualquier sospecha de este tipo de situaciones.
 

Síntomas de niños/as víctimas de abusos sexuales.

Pero entonces, si los menores ocultan que son víctimas de abusos ¿cómo podemos detectar que nuestro hijo/a están sufriendo esas agresiones? Efectivamente los niños y niñas con frecuencia ocultan esta situación por vergüenza o miedo. Hay una serie de pistas o evidencias que nos permiten detectar que el menor está sufriendo algún tipo de abuso. Aunque como hemos indicado, los efectos sobre los niños y las niñas son diferentes, a continuación vamos a apuntar una serie de signos emocionales y físicos que pueden ser manifestaciones de ese abuso:
  • Depresión o sentimientos de suicidio.
  • Baja autoestima e inseguridad. Se muestran nerviosos, preocupados e inquietos.
  • Soledad, aislamiento y apatía general. Los menores se aíslan, se cierran y evitan hablar con nadie.
  • Sentimiento de culpabilidad. En ciertas ocasiones los ese culpabilizan por la situación que están sufriendo.
  • Cambios bruscos de conducta y de humor. Además se muestran hipersensibles, irritables y lloran con facilidad.
  • Falta de concentración, de atención y/o de interés. El rendimiento escolar se reduce mucho.
  • Insomnio y problemas para descansar, incluso pueden tener pesadillas.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolencias físicas como dolor de cabeza, molestias de estómago o dolor en el pecho (además de otras evidencias físicas que el menor intenta ocultar: enrojecimiento, dolor, sangrado o hematomas en zonas íntimas)
  • Infecciones urinarias frecuentes e incontinencia urinaria.
  • Deterioro físico general.
  • Cambios de rutina. Por ejemplo, ya no quiere bañarse con los hermanos/as, no quiere que la madre o el padre le ayuden a vestirse o les vean en ropa interior, etc.
  • En ocasiones en los juegos infantiles los menores muestran juegos sexuales precoces.
Abuso sexual Infantil. Blog Elche detectives
Fuente: www.bbc.co.uk
 
Pero además, si el abuso se está produciendo de manera reiterada por alguien del entorno cercano al menor, se darán otros signos a los que debemos prestar atención. Así, por ejemplo, si se produce en el entorno escolar o en el ámbito de actividades extraescolares (clases de apoyo, actividades deportivas, etc.) se aprecia un rechazo a la escuela; tratan de faltar al colegio o instituto buscando excusas y evitan acudir a esas actividades fuera del colegio o instituto. Incluso, se dan de baja de estos cursos y actividades extraescolares. Por el contrario, si el abuso se está produciendo en el entorno familiar, tratan de evitar estar en casa, llegando al centro escolar más temprano y quedándose más tiempo o buscando otros espacios donde aislarse (bibliotecas, casas de otros amigos/as, etc.). Incluso pueden producirse escapadas de casa.
Cuando efectivamente las agresiones sexuales son repetidas por la misma persona, lógicamente el menor manifiesta temor y rechazo evidente hacia a esa persona  o hacia ciertos lugares donde se producen los abusos.
 
Si consultamos el post dedicado al bullying, observamos que algunos signos coinciden, ya que en ambos casos es el comportamiento de los menores lo que nos revela que hay algo que está afectando a nuestros hijos/as, puesto que estos guardan silencio absoluto sobre su situación.
 

Consejos para prevenir el abuso sexual a menores.  

Desde las administraciones públicas y otros organismos e instituciones se desarrollan programas preventivos que incluyen actuaciones informativas y de concienciación en centros escolares y sociales. Nosotros nos vamos a centrar en una serie de consejos y conductas para que los  padres puedan reducir el riesgo de abuso sexual.

  1. Desde que los niños/as son pequeños los progenitores deben fomentar ambientes de confianza que favorezcan la comunicación, de modo que ante cualquier tipo de duda, de confusión o de abuso, el menor hable con sus padres.
  2. El respecto hacia nuestra persona y hacia nuestro propio cuerpo, hacia su cuerpo y hacia su persona, es otro valor que debemos inculcarles y advertirles que nadie tiene derecho a tocar ninguna parte de su cuerpo si eso les hace sentir incómodo.
  3. Los menores deben saber que cuentan siempre con nuestro apoyo total y con nuestra confianza absoluta, de modo que ante cualquier situación de abusos que sufran, aunque sientan vergüenza o miedo, sean capaces de contárnoslo.
  4. Es fundamental enseñar a nuestros hijos e hijas que el respeto hacia las personas adultas y hacia la autoridad, no significa obediencia absoluta a los adultos. Es importante transmitir a nuestros hijos/as que tienen derecho a decir “no”, a negarse ante las presiones y propuestas de cualquier adulto, si les hace sentir incómodos, aunque esa persona sea conocida.
  5. Del mismo modo es preciso explicarles que el ser el “favorito” o la “favorita” para alguien (un profesor, un primo, o algún vecino…), no significa permitirle que toque su cuerpo o que les acaricie si no les hace sentir bien y tampoco les da derecho a realizar demostraciones de “cariño” especiales más allá de lo que los padres les hemos enseñado.
  6. Relacionado con lo anterior, también debemos darles a entender que existe una diferencia entre las caricias que son buenas (que gustan y hacen sentir bien) y las que no son buenas (son desagradables y nos incomodan). Del mismo modo deben saber que existen secretos buenos y secretos malos; los secretos malos son aquellos que no revelamos por vergüenza, por miedo o porque alguien nos está chantajeando y ocultan cosas negativas, mientras que los esconden cosas agradables son secretos buenos.
  7. Por supuesto, como siempre han hecho nuestros padres con nosotros, es básico explicar a los menores que jamás deben abrir las puertas a extraños, ni subir en coches de desconocidos, ni acompañarles a ningún sitio a pesar de que les digan que vienen de parte de los padres.
  8. Por su parte, los progenitores deben preocuparse de conocer a las personas que conocen a nuestro hijo/a: compañeros de colegio y sus padres, profesores y monitores, niñeras, etc. A medida que nuestro hijo/a crezca su círculo irá ampliándose y no debemos descuidarlo.
 Prevenir Abusos a menores.Detectives Elche
Fuente: www.abc.net.au
 
 
Lo cierto es que a pesar de estos consejos y precauciones, no siempre podemos evitar que este tipo de abusos tan lamentable se produzca.
A continuación mostramos una serie de pautas para actuar correctamente ante la sospecha de que se está produciendo un caso de abusos sexuales a un menor.

 

Cómo actuar ante la sospecha de abuso sexual infantil. 

Los psicólogos, psicopedagogos, así como otros profesionales del ámbito infantil y policial, señalan que los primeros momentos en los que hablamos con un menor y nos confiesa que está sufriendo algún abuso, son fundamentales. Muchas veces nuestra reacción puede marcar la diferencia y, aunque el testimonio del menor sea muy duro o no sepa describir exactamente lo que ha sucedido, no debemos alterarnos y debemos seguir las siguientes recomendaciones:
  1. Lo principal es intentar mantener la calma si un niño/a nos confiesa que está sufriendo algún tipo de abuso y  mantener una actitud positiva, dentro de la gravedad de la situación. No debemos alterarnos, llorar desconsolados ni enfadarnos en su presencia, porque el menor podría cerrarse en banda y ocultarlo todo.
  2. Debemos mostrarle todo nuestro apoyo y confianza. Como hemos señalado, habrá aspectos que el menor no sepa explicar correctamente, porque su mente no está preparada para comprender la situación, pero debemos creer todo lo que diga. Si mostramos desconfianza, dudas o rechazo el menor puede cerrarse y no volver a hablar del tema.
  3. Por otro lado, una vez que el menor o la menor ha dado el primer paso, tampoco es conveniente agobiarle y presionarle para que confiese todo. El niño/a halará a su ritmo, según vaya sintiéndose más cómodo.
  4. Tras escuchar atentamente al menor, si nos hace alguna pregunta debemos contestar con sinceridad a sus dudas, aunque la respuesta sea dura, pero dándole consuelo, cariño y haciéndole sentir cómodo.
  5. Con frecuencia los menores se culpabilizan de la situación sufrida y es nuestro deber convencerles de que nunca es culpa de ellos, de que el responsable único es el adulto que ha abusado de ellos.
  6. Debemos transmitirle confianza y positividad, debemos indicarle que es muy valiente por hablar de esa situación, que nos sentimos orgullosos de él, o ella.
  7. Hablar con su médico de cabecera por si fuera necesaria la intervención de un terapeuta o por si tuviera algún daño físico, secuela… que además puede servir como evidencia del abuso sexual sufrido.
  8. Denunciar a la policía. Debemos contactar con el GRUME (Grupos de Menores que se encuentran incardinados en las Brigadas Provinciales de Policía Judicial).
  9. Una vez realizada la denuncia, el menor debe colaborar activamente en la identificación de su abusador. Lo habitual es que el menor se muestre reticente y debemos concienciarle de la importancia de su colaboración es conveniente, diciéndole que evitará que otros niños/as sufran sus abusos. También es fundamental que comprenda que ahora está protegido, a salvo y que no podrá volver a abusar de él.
 
Abusos sexuales a menores. Delitos y denuncias. Detectives Elche
Fuente: www.bbc.co.uk
 
 
Más información:
SAVE THE CHILDREN, Abuso sexual infantil, Informe Mayo 1998.
   ()
– SAVE THE CHILDREN, Abuso sexual infantil: manual de formación para profesionales, colaborador Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 2001. (http://www.savethechildren.es/docs/Ficheros/91/Manual.pdf)
– ECHEBURÚA y GUERRICAECHAVARRÍA, Abuso Sexual en la Infancia: Víctimas y Agresores,

 

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Publicado Por | 2017-02-27T11:04:54+00:00 8 octubre 2014|Ámbito Familiar|

About the autor:

Licenciada en Criminología por la Universidad de Alicante. Detective Privado con Licencia. 1692. Asociado nº 947. Apdpe (Asociación Profesional Detectives Privados de España). Colegiado nº127. Colegio Oficial Detectives Privados Comunidad Valenciana. Profesor colaborador Universidad de Murcia. Miembro de Global Forensic Alliance. Profesora Escuela Superior Criminalística. Perito Informático. Título de Director de Seguridad. Título de Jefe de Seguridad. CEO en Elche Detectives & Asociados. Grupo E.D.A.

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