Cómo afrontar una infidelidad

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  • Como afronta runa infidelidad. Elche detective

Cómo afrontar una infidelidad.

¿Cómo afrontar una Infidelidad?. En esta entrada vamos a retomar el tema de las infidelidades que ya tratamos anteriormente en el post titulado precisamente Las infidelidades, la historia que siempre se repite. En ese post, publicado el 26 de noviembre de 2013, ya nos dedicamos ampliamente a analizar los distintos aspectos de las infidelidades, desde las estadísticas, hasta la legislación y, por supuesto, el modo en que los detectives privados investigan estos casos, así como la evolución de esta conducta en España.

En el presente post vamos a recordar algunos datos fundamentales, nuestros servicios de investigación de las infidelidades y el papel del detective privado en este tipo de casos. También vamos a abordar la carga psicológica que supone una infidelidad, incluso una sospecha de infidelidad, y la posterior ruptura y explicaremos las conductas  que delatan a una persona infiel.

La infidelidad, la historia que siempre se repite.

Como ya indicamos en nuestro post del 26 de noviembre de 2013, aproximadamente uno de cada tres españoles/as ha sido infiel a su pareja en alguna ocasión. Además, las estadísticas realizadas señalan que son el verano y las vacaciones las épocas del año en las que somos más infieles. Respecto al sexo, tradicionalmente los hombres han sido más infieles que las mujeres, o por lo menos, lo reconocen más.
Las fuentes principales para conocer datos oficiales sobre infidelidades son la Encuesta sobre Adulterio elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en el año 1995 y la Encuesta de Actitudes y Prácticas Sexuales, publicada por el CIS en el 2008. En ambas estadísticas, se aprecia una diferencia notable entre hombres y mujeres.
Así, por cada mujer que es infiel o por cada esposa infiel, hay tres hombres o tres maridos infieles.

 

AÑO
HOMBRES
MUJERES
1995
46%
17%
2008
26,8%
8,2
Tabla: Porcentaje infidelidades por sexo 

Sin embargo, algunos estudios no oficiales muestran que la infidelidad en mujeres sube y la de los hombres no baja. Entre esos estudios más recientes sobre las infidelidades, realizados por consultoras privadas, tenemos el elaborado por la empresa privada Sondea. Sondea elaboró su estudio sobre una muestra de más de 3.700 españoles de entre 18 y 55 años para la empresa Nordic Mist. Este estudio indica que uno de cada tres españoles (un 36%) ha sido infiel alguna vez. El porcentaje de hombres (37%) y de mujeres (35%) que reconocen haber sido infiel en alguna ocasión a su pareja es similar, aunque son las mujeres las más arrepentidas y las que piensan que no lo volverían a repetir. También se aprecia en estas estadísticas, que a mayor edad se observa un aumento del porcentaje de personas que le han sido infieles a sus parejas, y también que lo volverían a hacer.

Conductas de las personas infieles.

La mayoría de los expertos que trabajamos con situaciones de infidelidades, reconocemos la existencia de dos tipos básicos y fundamentales de infidelidades:

  1. Infidelidad puntual y esporádica. Este tipo de infidelidad se basa únicamente en el sexo, es el típico desliz en el cual ninguna de las personas que han mantenidos relaciones vuelve a contactar. Esta clase de infidelidades resulta fácil de ocultar, ya que no vuelve a repetirse.
  2. Infidelidad de compromiso. Este tipo de infidelidad es duradera y se prolonga durante un periodo de tiempo determinado, incluso puede convertirse en la nueva relación estable. No se basa únicamente en el sexo, sino que intervienen sentimientos y, en ocasiones, otros intereses. El mantenimiento de esta relación conlleva la aparición de la figura del amante con quien la persona infiel adquiere un nivel bastante considerable de compromiso.
También es necesario aclarar que hay personas que son infieles reiteradamente, aunque con distintas personas. Es decir : mantienen relaciones con personas distintas cada vez, a espaldas de su pareja habitual. Este tipo de situaciones, al igual que sucede con las infidelidades de compromiso, son las que generan unas conductas o comportamientos más fáciles de detectar. Además, son los casos que suscitan más servicios entre detectives privados.

Esas conductas son parecidas en hombres y mujeres. Las conductas de los hombres que son infieles a sus parejas suelen ser las siguientes:
  • Falta de comunicación con la pareja y esa falta a él no parece importarle. En este sentido el hombre deja de hablar de  las cosas que hace cuando sale, de su día a día en el trabajo o con los amigos, de sus problemas y preocupaciones, etc.
  • También las relaciones íntimas con la pareja se resienten. Hay un distanciamiento y parece evitar el sexo con la pareja.
  • El contra punto es que en ocasiones, parece más obsequioso y tierno.
  • Recibe llamadas, mensajes, sms’, mails que trata de ocultar.
  • Cada vez pasa más tiempo fuera de casa, ya sea porque queda con mayor frecuencia con los amigos, o porque tiene más compromisos de trabajo o familiares. Además, esto también implica que vuelve a casa más tarde.
  • Parece más preocupado por su aspecto físico: hace ejercicio, elige su vestuario cuidadosamente…
  • Su nivel de gastos crece y esos gastos extra no parecen tener justificación.
  • Ante la mínima insinuación de su posible infidelidad se muestra muy ofendido.
Respecto a las mujeres que son infieles lo cierto es que suelen ser más sutiles y sus conductas parecen más difíciles de detectar.
Sin embargo, hay una serie de síntomas o señales que revelan un comportamiento sospechoso y no son muy distintos a las del hombre:
  • Cambios en su rutina: sale más con las amigas y pasa más tiempo fuera de casa, por compromisos laborales o familiares.
  • Al igual que sucede con el hombre, falta de comunicación con la pareja y esa falta no parece importarle.
  • También las relaciones íntimas con la pareja se resienten, ya que la falta de apetito sexual, provoca  un distanciamiento, junto con la falta de comunicación que cada vez es mayor.
  • Se preocupa más por su aspecto físico, por estar más atractiva cuando sale, incluso puede haber un cambio de look (peinado, ropa…)

Debemos saber que tanto la mera sospecha de que tu pareja te está siendo infiel, como el propio ocultamiento de una infidelidad, son situaciones generan una tensión, un estrés que puede volverse insostenible. Esto lleva a la siguiente cuestión, un número considerable de personas, hasta un 40% aproximadamente reconoce haber espiado alguna vez a su pareja o expareja (leer sus e-mails, sus mensajes de móvil, revisar sus llamadas, etc.) e incluso hay quienes les han vigilado. Sin embargo, como indicamos más adelante esto es ilegal. Si tenemos sospechas de que nuestra nos es infiel, es necesario acudir a un profesional que nos asesore y trabaje dentro de los parámetros legales. Los detectives son los profesionales que pueden ayudarnos en estos casos.

La investigación de casos de infidelidad.

Vamos a recordar lo que ya apuntamos en nuestro anterior post dedicado a las infidelidades sobre la investigación de estos casos. Tras la derogación de estos artículos 449 y 452 del Código Penal relativos al adulterio y amancebamiento, ambas conductas continuaron contempladas en el Código Civil como causa legal de separación, hastala llamada Nueva Ley del Divorcio (Ley 15/2005). Aunque sólo un porcentaje reducido de las demandas de divorcio se interponían alegando el adulterio del cónyuge, las agencias de detectives se llenaban de casos de investigación de infidelidades. Las pruebas recabadas eran presentadas como justificante de la separación.

Infidelidades.Servicios investigación de infidelidades. Elche Detectives
Debemos recordar también que aproximadamente el 20% de las investigaciones que hoy en día llegan a una agencia de detectives son del ámbito familiar, y dentro de este ámbito son muy importantes las infidelidades.  La llamada Nueva Ley del Divorcio (Ley 15/2005) introdujo unas modificaciones interesantes sobre la separación y el divorcio. Entre estas modificaciones tenemos la eliminación de la necesidad de separación previa al divorcio, así como la eliminación de la necesidad de alegar causas para la ruptura y también cambios en la pensión compensatoria. Otro cambio importante introducido por esta nueva ley es la novedosa custodia compartida (si te interesa este tema te recomendamos consultar el post de nuestro blog  Síndrome de Alienación Parental, todo lo que necesitas saber.

Desde la nueva Ley del Divorcio ya no se investigan tanto las infidelidades, puesto que no es necesario presentar pruebas para justificar que quieres divorciarte. Sin embargo, se siguen contratando detectives para saber si tu pareja te está siendo infiel. Además, ex-maridos y ex-mujeres buscan cualquier indicio, para poder dejar de pagar la pensión, o bien, están interesados en conocer todos los bienes y el patrimonio para negociar un acuerdo económico más provechoso.

Como siempre indicamos en Elche Detectives, cada investigación es única y lleva su tiempo y su propio método. En el caso de una infidelidad, podemos distinguir tres fases. La primera fase es la toma de contacto entre el cliente y su detective privado. Una vez que el cliente contacta con el detective, se concierta una cita entre ambos. En esta primera fase se recaba toda la información posible sobre el cónyuge o pareja supuestamente infiel. Esta información (horarios, lugares visitados, centro de trabajo, costumbres, personas o contactos que frecuenta…) es fundamental para que el detective privado elabore un plan de actuación. Además, el detective privado preguntará a su cliente si ha observado alguno de los cambios de conducta apuntados en el apartado anterior.

En una segunda fase, el detective elabora un plan de actuación que resulte adecuado y efectivo y  lo plantea siempre de mutuo acuerdo con su cliente. En el caso de una infidelidad, el plan de actuación se centra sobre todo en seguimiento y vigilancia, ya que lo que se pretende es obtener pruebas de dicha infidelidad. El detective ajusta los horarios o días de vigilancia y seguimiento a unos momentos determinados, en los que la pareja investigada pueda ser infiel.

Así, vigilará especialmente las salidas sospechosas, en las que tras contrastar la información que el sujeto investigado ha dado a la pareja, se aprecia que es falsa. Por ejemplo: cuando la persona investigada dice tener una reunión en la oficina que le impide ir a comer a casa, cuando el detective le ve salir de su centro de trabajo. La última fase consiste en la elaboración de un informe por parte del detective privado. Dicho informe contiene los datos detallados de la investigación realizada, así como un vídeo o fotografías de las pruebas obtenidas y las conclusiones a las que ha llegado el detective.

La colaboración del cliente que contrata el servicio de un detective privado para este de investigaciones, es fundamental como podemos desprender de todos los datos e información que facilitan el trabajo del investigador y ayudan a la resolución del caso. Pero no solamente nos referimos a esa información inicial, sino que el cliente debe informar de las ausencias de su pareja, sus posibles contradicciones, sus cambios de conducta, etc…

Por supuesto las nuevas tecnologías abren un nuevo escenario en la investigación de las infidelidades. Pero debemos recordar que cualquier tipo de acceso no autorizado a las comunicaciones privadas de un tercero es ilegal, de tal forma que no se puede conocer el contenido de los whatsapps, emails, etc. sin autorización de alguno de los emisores o destinatarios. Sólo un Juez puede ordenar la intervención de las telecomunicaciones.

Dicho esto, queda claro que no se podría realizar una investigación únicamente con la observación de la actividad telemática. Sin embargo, sí se podrá realizar una investigación realizando un seguimiento de la actividad en las redes sociales en las que el investigado participa con un perfil público: foros, chats, Facebook, Instagram, Twiter, etc. En ellas sí que podemos realizar una investigación de sus inserciones, de las personas con las que chatea, las que comenta y que le comentan, las que enlaza, las fotos en las que aparece, etc.

En cualquier caso, lo más aconsejable ante la sospecha de que nuestra pareja no es infiel y nos lo oculta, es acudir a un detective privado legalizado que, a partir de la información que le facilitemos, podrá aconsejarnos sobre cómo proceder legalmente para alcanzar el objetivo pretendido, siempre ajustándose a nuestro caso.

Como afrontar una infidelidad. Elche Detectives.
Fuente: Surviving Infidelity Today

La presión psicológica en las infidelidades.

Como vimos en el post Las infidelidades, la historia que siempre se repite son varios los factores que pueden llevar a la infidelidad y las causas más comunes pueden ser también distintas entre hombres y mujeres. Lo cierto es que la infidelidad es uno de los problemas que más enfrentan a las parejas hoy en día, junto con las desavenencias por causas económicas o por problemas con familiares. Cuando un detective se enfrenta a una investigación de este tipo, tiene en cuenta varios factores de la personalidad y del carácter, tanto de su cliente como de su pareja, que influyen en una infidelidad.

Estos factores son:

  • Valores de la propia persona (familia, amistad, honradez, sinceridad…)
  • Actitudes que tiene la persona (pesimista, derrotista, optimista, abierta, desconfiada, cerrada…)
  • Prejuicios que tiene dicha persona debido a su educación (sobre el sexo, sobre los roles sociales, compromisos para toda la vida…)
  • Estereotipos y roles que ha seguido como modelos en su vida (esposa/o fiel e incondicional, ama de casa servicial, hombre trabajador…)
  • Problemas de autoestima, inseguridad, etc.

Como hemos indicado anteriormente, la carga psicológica que soporta una persona que está siendo infiel es considerable, ya que buena parte del tiempo está mintiendo, disimulando y ocultando la verdad. A efectos sentimentales y familiares está viviendo una doble vida. Cuando esa infidelidad se convierte en compromiso o es reiterada, la persona desarrolla unos rasgos patológicos y podemos apreciar diversos grados de “enfermedad psicológica”. Es decir, la infidelidad al convertirse en algo repetido y estereotipado, hace que el sujeto infiel desarrolle unas pautas siempre bajo las mismas circunstancias. El detective rastrea esas pautas y detecta esas patologías.

El mantenimiento de esas pautas hace que descuide otros aspectos de su vida personal, familiar e incluso profesional; hace que sacrifique tiempo con su pareja estable o con la familia, o incluso puede que afecte a su rendimiento laboral. La primera consecuencia de todo ese comportamiento es que no se logre el desarrollo de la pareja e incluso, en determinadas  ocasiones, puede afectar al propio desarrollo personal.

Por otro lado, la persona que sufre la infidelidad de su pareja sufre emocionalmente y psicológicamente, ya que desde la preadolescencia vamos creando una imagen idealizada de nuestra pareja y, por supuesto, depositamos nuestra confianza en ella. Cuando tenemos una relación estable esperamos cubrir con ella nuestras necesidades económicas, íntimas, nuestros roles sociales, felicidad, protección, comprensión, etc. y exigimos que la pareja cumpla con todos esos elementos. Si alguno de estos elementos falla, en ocasiones, buscamos una compensación en una relación  extramarital que realmente agudiza el problema, no lo soluciona.

Estudios psicológicos revelan que la infidelidad empieza por la mente y termina con el contacto físico. De hecho, según la mayoría de los psicólogos, la infidelidad es un desahogo emocional, una vía de escape a la acumulación de estrés y ansiedad propios de la rutina del matrimonio y deja salir deseos reprimidos.

Por otro lado, el conocimiento de una infidelidad genera importantes conflictos sentimentales, porque rompe con todos elementos que exigimos a una pareja estable (comunicación, confianza…) y provoca decepción, frustración, dolor, sensación de haber sido traicionado, ausencia del amor correspondido… Todo ello genera una espiral de tensión, irritabilidad, estrés, ansiedad, etc… 

Podemos afirmar sin duda alguna que lo normal es que la relación de pareja entre en crisis. La diferencia está en la forma en que cada pareja vive la crisis y en la forma en que culmina esa crisis. En ocasiones, la pareja decide ocultarla ante la familia y amigos, mientras que en otras ocasiones la dan a conocer a los allegados. Aunque pensemos que lo habitual es que la solución final acabe en ruptura, en ocasiones la pareja afirma que sale reforzada de esa situación con confianza renovada.

También podemos afirmar que vivir en la incertidumbre sobre nuestra estabilidad sentimental genera tensión y crisis en la pareja. Y tanto esa situación, como la separación, puede derivar en una depresión en la persona que la sufre. También el sentimiento de culpabilidad de la persona que mantiene una relación extramarital puede llevarle a la depresión. Psicólogos y terapeutas consideran que afrontar una infidelidad potencia ansiedades de todo tipo, tanto psíquicas como afectivas y tanto si la persona decide romper con la relación, como seguir con su pareja (a pesar de tener pruebas de su infidelidad), es fundamental recuperar la autoestima, la confianza mutua y las habilidades afectivas.

Los psicólogos y terapeutas señalan una serie de síntomas que nos ayudan a descubrir si esa infidelidad nos está afectando en nuestra vida diaria:
  • Trastornos del sueño. Tras una infidelidad, se pueden dar fundamentalmente dos problemas: exceso de sueño (necesitamos dormir más de lo normal) y déficit de sueño o insomnio. Además, también podemos sufrir sueño descompensado. En todas estas situaciones sentimos que durante el día estamos agotados porque no hemos descansado bien.
  • Trastornos en la alimentación. En este aspecto también apreciamos dos comportamientos opuestos: exceso de apetito (que nos lleva a comer mucho sin sentirnos saciados) o pérdida de apetito (que nos lleva a dejar de comer).
  • Nuestra salud también se resiente claramente con estos trastornos. Las defensas se debilitan y somos propensos a contraer enfermedades.
  • Descenso en el rendimiento laboral y falta de concentración. Normalmente, toda la situación hace que no seamos capaces de concentrarnos, tanto en los estudios como en el trabajo, y no lleguemos a cubrir nuestros objetivos.
  • Desconfianza y falta de autoestima. La persona que ha sufrido una infidelidad se muestra desconfiada e insegura, con una falta de autoestima.

 

Más información:

-REAL DECRETO DE 24 DE JULIO DE 1889, TEXTO DE LA EDICIÓN DEL CÓDIGO CIVIL MANDADA PUBLICAR EN CUMPLIMENTO DE LA LEY DE 26 DE MAYO ÚLTIMO (Vigente hasta el 22 de Julio de 2014), Título IV.  Del matrimonio,  Capítulo IX.  De los efectos comunes a la nulidad, separación y divorcio.
CIS, Encuesta sobre Adulterio elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Madrid, 1995.
-CIS, Encuesta de Actitudes y Prácticas Sexuales, Madrid,  2008.
-LARRABURU, Isabel, “Infidelidad”, Isabel Larraburu (http://www.isabel-larraburu.com/index.php)
-MATÓ, Elena, “Infidelidad en la pareja”, Psicología, Canal Salud, Mapfre.

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Publicado Por | 2017-03-06T10:43:05+00:00 22 enero 2014|Ámbito Familiar|

About the autor:

Licenciada en Criminología por la Universidad de Alicante. Detective Privado con Licencia. 1692. Asociado nº 947. Apdpe (Asociación Profesional Detectives Privados de España). Colegiado nº127. Colegio Oficial Detectives Privados Comunidad Valenciana. Profesor colaborador Universidad de Murcia. Miembro de Global Forensic Alliance. Profesora Escuela Superior Criminalística. Perito Informático. Título de Director de Seguridad. Título de Jefe de Seguridad. CEO en Elche Detectives & Asociados. Grupo E.D.A.

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